dimecres, de setembre 12, 2012



No es verdad que un poema se haga con palabras. Nada se hace con palabras. Las palabras son accesorios, o pretextos.

de "Ejercicios de admiración", E. M. Cioran.
Imagen: Proyección de Tacet in Lux Lumina. 
Realización: Georgina Rôo.
Montaje/Sonido: V. Follonier-J.Rodríguez
Instalación multimedia Maps of Silence, de Rafael Landea. Diseño de sonido de Gregory T. Kuhn, en la West Gallery y Exploratorium Museum, San Francisco, California.  Enero 2012.
Fotografía: Glenn Motowidlak.

dimarts, de juliol 17, 2012

Ese tipo de personas que necesita razones para ir a un bosque, o a París...
Ese tipo de personas que necesita razones para ir a un lugar.

g.r.

dijous, de juny 14, 2012


" Cuando debemos tomar una desición capital, no hay nada más peligroso que consultarlo con los demás, dado que, salvo algunos extraviados, nadie desea sinceramente nuestro bien."


Escribió: E. Cioran.

dijous, d’octubre 27, 2011

Me gusta la gente que sabe guardar un secreto.

No me gusta la gente que no sabe guardar un secreto.

Pero la gente que más me gusta en el mundo es aquella capaz de saber lo que es un secreto, 

y guardarlo, sin necesidad que tengas que decírselo.


g.r.

dilluns, de setembre 12, 2011

Hijos


... y cada madre eran todas las madres, y cada hijo eran todos los hijos.

Y los vivos cuidaban de los muertos, y los muertos cuidaban de los vivos.

g.r.
Gometz-Le Châtel, 12 de septiembre.

dilluns, de juny 27, 2011

El sobretodo de mi abuelo.


Dormí abrazada a él varias noches y durante meses me abrigó su calor.

Ahora mi abuelo yacía bajo tierra fresco y muerto, y yo me dormía ahogada con el pensamiento de sentirlo casi vivo, sin entender la lógica del mundo de meterlo con inmediatez bajo tierra. Como si su cuerpo tuviera primero que secarse o pudrirse para recién después meterlo en un cajón. Meter el cuerpo en un cajón, sellar con estanio, derramar el líquido aséptico, ajustar la tapa de madera lustrada.

Qué frío hacía ese invierno. Y él ahí, solo y muerto. 

Exactamente igual, sólo un poco distinto de como estaba con el último beso que le di.

Pasados los rezos la gente se fue yendo, de uno en uno y poco a poco. Me saludaban y sonreían con condescendencia, algunos me invitaban a volver a la ciudad en coche ¿volver a la ciudad..? ¿irme en coche..?

Me acosté en la tierra de su tumba...En su tumba sin cruz, sin identificación ni piedra. Sólo mi mejilla recostada en el barro frío de la tierra revuelta. Estómago, cara, piernas fríos y adormecidos por el barro en el suelo, sólo mi espalda y las botas mantienen el calor que desprenden los latidos de mi cuerpo.

El enterrador, mucho después de cumplir con su trabajo, continúa pasando delante de mí con un gesto cínico. Camina sin inmutarse al ver mi cuerpo adormecido sobre la tumba, lo sabe desnudo bajo el sobretodo, no lo engañan mis botas ni mis medias.

No puedo decir que al morir mi abuelo me haya quedado sola. Me acompaña la niña que dejé de ser desde aquel día y para siempre.









g.r.

dimarts, de juny 07, 2011

Intento amordazar
a mi (ahora nuestro)
corazón que ya vio.





g.r. 

dimarts, de novembre 23, 2010

No me han devorado
los cocodrilos.


Mi columna vertebral
no está partida
por las boas.


He conseguido
salir sana y salva
de la selva.


Los viejos exploradores
me felicitan
(sólo)
porque así lo quiere
la cortesía.


Ya de pequeña odiaba
las aventuras.

Lo bien que hacía.






g.r.

diumenge, de juny 06, 2010

Mientras todavía importe

...y se contestó "ahora" a la pregunta de cuándo y se respondió "aquí" a la pregunta de dónde.

Ahora, aquí y mientras todavía importe.



g.

dissabte, de setembre 26, 2009

Elegir

"-Así que yo debería estar en Slytherin - dijo Harry, mirando con desesperación a Dumbledore- El sombrero seleccionador distinguió en mí poderes de Slytherin, y...


-Te puso en Gryffindor -dijo Dumbledore reposadamente- Escúchame Harry. Resulta que tú tienes muchas cualidades que apreciaba Slytherin en sus alumnos cuidadosamente escogidos: su propio y rarísimo don, la lengua pársel...inventiva...determinación...cierto desdén por las normas -añadió mintras le volvía a temblar el bigote- Pero aun así el sombrero te colocó en Gryffindor.
Y sabes porqué fue. Piensa.


-Sólo me colocó en Gryffindor- dijo Harry con voz de derrota- porque yo le pedí no ir a Slyterin...


-Exacto- dijo Dumbledore, volviendo a sonreir- Eso es lo que te diferencia de Tom Riddle. Son nuestras elecciones, Harry, las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades."






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de "Harry Potter y la cámara secreta", de J.K. Rowling, página 285 en la edición en castellano.


En la foto: Miossec.

dimecres, de gener 21, 2009

Sueño

...y me habías traído el vestido azul y ensayábamos con el micrófono nuevo,
y te hacía caso cuando desde la cabina me gritabas: - ¡No afines..!.




Pero enseguida me desperté, estaba en la cama con el i-pod encendido y no vivía más en esa ciudad, ni tenía dieciséis años porque en mi cabeza sonaba una canción...


g.r.

diumenge, de desembre 21, 2008




La primera vez que escuché la palabra “pobre” tenía cuatro años y estaba mirando las noticias por televisión.
Así de entrada, me pregunto qué hacía yo a los cuatro años mirando las noticias en lugar de dibujos animados, pero en fin, ese es otro tema. A lo que vamos. Yo estaba tirada en la alfombra y escuché “bla bla bla…los pobres…bla bla bla bla”.
No recuerdo nada más, sólo recuerdo, como si hubiera pasado recién, que escuché eso y que no sabía qué era.


-Papi ¿Qué son los pobres…?
(Silencio. Mi abuela miró a mi padre y salió de escena rápidamente “porque la mucama la llamaba.”)


- Los pobres son gente que no tienen plata. No tienen nada, ni para comer.


No le pedí más explicaciones, había quedado bastante claro.


Quince minutos más tarde, todos estábamos sentados en la mesa. “Todos” éramos mi padre, mi abuelo, mi abuela, mi hermano y yo. Mi madre vaya uno a saber por dónde andaba, es probable que en algún universo lisérgico.
Pero sigamos con la escena: Mi abuela hizo sonar la campanita y dos segundos más tarde apareció con una enorme bandeja María, “la sirvienta”. Todavía sigo sin entender cómo mi abuela, tan divina, podía a veces usar esa palabra terrible para hablar de ella.


María dejó todo en la mesa y se fué. Plato del día: algo que yo nunca había comido, guiso de lentejas. Miré con desconfianza, revolví, probé un poco y se ve que no, que no me gustaba.
Al principio todo fue bastante relajado, mi abuela insistía, mi padre también…pero yo nada, no había caso. Entonces puso su cara y su voz más seria y me dijo:


-Ya está bien de jugar con el tenedor, comé.
-No me gusta.
-No importa, lo comés.
-No quiero (En ese momento miré a mi abuela, quería saber si podía seguir en mi línea o si ya era hora de parar y comerme las lentejas). Mi abuela por supuesto, no me detuvo.
-Querido, dejala a la nena, no le gusta…
-Mamá vos no te metas.


Se habían formado dos bandos: mi padre por un lado y yo con mi abuela. Tres bandos mejor dicho, el otro lo conformaban mi hermano y mi abuelo que seguían la escena como si se tratara de un espectáculo.
Digo yo, me imagino, ya que estaban sentados en la otra lejana punta de la mesa y no decían ni una palabra mientras comían.


-Agarrás ese tenedor y te lo metés en la boca.


Yo agarré el tenedor, vacío, y mirándolo con absoluta provocación, me lo metí en la boca.


-Basta. Cuento tres y en tres estás comiendo. Empiezo: uno…


(Miro a mi abuela)


-Dos…


(Decido no comer y averiguar las consecuencias)


-¡No me hagas decir tres! ¿Qué hacemos si no lo comés? ¡¿Tirarlo?!


Entonces miré de frente a mi padre y teniendo absoluta conciencia de lo que me podía pasar, le dije:


-No, que no lo tiren, que se lo den de comer a los pobres...


Lo que pasó a continuación fue, desde el punto de vista teatral, espectacular. Lo reconozco. Mi padre estiró el brazo y en un sólo gesto me agarró del brazo y me revoleó por encima de la mesa.
Primero fui a parar a la alfombra persa del salón, la misma en la que estaba tirada antes mirando la tele. Suerte que era bastante mullida, porque de lo contrario habría acabado en el hospital de las contusiones, pero es lo que tienen los ricos, pueden estrellar a sus hijos en el suelo sin problemas, ya que siempre encontrarán una mullida alfombra que los proteja.


Mientras mi abuela gritaba “¡dejala, pobrecita!” y mi hermano y mi abuelo seguían comiendo, yo por adentro me moría de risa. Escuchaba las cosas que me decía mientras sin ninguna convicción intentaba pegarme, y de verdad me daba risa, por más empeño qe ponía, no le salía. Jamás había usado la violencia física.
Ahora, cuando me pongo a pensar en aquel día, me sorprendo por la naturalidad con que podía observar la escena desde fuera.


Me acuerdo que mencionó a Marx, a los obreros rusos y el fin de las clases sociales. También me dijo que era una burguesa aristocrática y que la vida real no era la vida de mi abuela (hay que decir que en eso tenía razón, ojalá la vida real hubiera sido la vida de mi abuela).


Es que esto de la violencia no era lo suyo. A mi padre se le daban mucho mejor otras cosas...dos ahora se me están ocurriendo: escapar de dolor de la única manera que podía y soñar. Soñar con hacer realidad cosas que para él nunca llegarían.






g.r.


La foto: Representación de la obra teatral Esperando a Godot, de Samuel Beckett.
(Imágenes Google).

dilluns, de desembre 15, 2008

Angeles


A mi ángel le gustan las reglas.
Le gustan desde siempre.

¿Las reglas están para romperse?
Qué va, para nada:
las reglas están para cumplirse.
A él le parece por eso lo dice.
Le gusta buscar algo por
su número
su letra de inicio
su denominación de origen
o
su código de referencia.


También le gustan los vademécums
las instrucciones de uso,
y las recetas de cocina.

Le gustan las cosas que
reúnen condiciones
que pueden inscribirse 
con simplicidad
en una lista.

Desde hace años recoge en una libreta
obsesiones y características,
Razgos de carácter particulares,
ataques de ira y de risa.

Mi ángel desde hace tiempo trabaja a destajo
no tiene vacaciones ni días festivos.
A la velocidad de rayo, ha decidido,
hacer entrar en las listas a sí mismo
y a algunos de sus amigos favoritos.


g.


En la foto: Ella, divina. Foto sin créditos encontrada en la red.

dimecres, de desembre 10, 2008

Angeles

 Mi ángel tiene un trabajo pequeño.
Él sólo dice si sí
o si no.


Mi ángel tiene horario corrido de 12 horas
en un metro y medio cuadrado sin estufa
-Es peligroso- le dicen
y no se permite hacer preguntas.


Mi ángel tiene un montón de cajas
llenas de certificados,
un ordenador sin conexión a internet
y un bolígrafo para las firmas


para las firmas


para las firmas


para las firmas






Uno podría pensar que en esas condiciones no puede hacer nada por nadie.


Pero lo hace,


un mínimo de diez veces por dia.






g.


La imagen: Portada del disco Buildings & Grounds, de Papas Fritas.

dissabte, de novembre 29, 2008

Angeles


A mi ángel le encanta su trabajo pero no puede decirlo a sus amigos,
para ellos no hay nada peor que una ocupación que incluya la palabra "administrativo".

Le gusta despertar cada mañana para llegar en el horario exacto.
Mi ángel tiene un secreto y es lo que dije al principio.
Pero no puede decirlo.

Mi ángel es extremadamente amable pero tiene que esconderlo,
entre sus jefes la simpatía no despierta ningún respeto.

Sabe cuándo puede hacer algo por alguien,
sin que nadie se lo pida.

A veces se pregunta qué otro trabajo además del suyo
determina para bien o para mal la vida de tanta gente,
no tarda nada en descubrir que muy pocos.

Puede contarlos con los dedos de las manos.


g.
.
En la imagen: Joan Wasser (imágenes Google).

dissabte, de novembre 22, 2008

"Todos la queríamos, nos sentíamos libres."

Blutch, "La Voluptuosidad"
Ediciones Ponent Mon. Traducción de Ana Millán.
En la foto: Jarvis Cocker y Camille Bidault-Weddigngton

diumenge, de novembre 16, 2008

"-Sabes- continuó la señora Copperfield- Mi marido va a vernir aquí a buscarme. Pensará que estamos rematadamente locas si nos ve comiendo langosta por la mañana. El no entiende estas cosas.

-Entonces comásmosla de prisa- instó Peggy, mirando a la señora Copperfield con melancolía- Me gustaría que no viniera. Es una lástima. ¿No puedes telefonearle y decirle que no venga?

-No querida, es imposible. Y además no hay motivo para pedírselo. Estoy ansiosa por verle."




Jane Bowles, "Dos damas muy serias", 1943.
En la foto: Jon Theodore y Zack De la Rocha.
(One day as a lion)

dijous, de novembre 13, 2008

Me gusta la gente que sabe guardar un secreto.
No me gusta la gente que no sabe guardar un secreto.
Pero la gente que más me gusta en el mundo es aquella que es capaz de saber lo que es un secreto, y guardarlo, sin necesidad que tengas que decírselo.


En la foto: Jarvis Cocker (imágenes Google).
pd: Y que vivan por siempre los amigos y el amor, y la gente que entiende las cosas sin que las expliques, y los cuerpos rollizos y las gafas de pasta. Que vivan por siempre, y siempre.

dissabte, de novembre 08, 2008

Lo que pasó no me habla de él, del que no sé absolutamente nada.
Lo que pasó me habla de la gente. Del creer. Es por lo que estoy contenta, lo que realmente importa.
Líbrame señor de pecar de preclara y no ser capaz de alegrarme por algo como esto.
Y ¿precauciones? claro, ¡todas! pero eso hasta para cuando se va caminando por la calle...

dimecres, d’octubre 22, 2008


"Je ne rêve pas du tout de révolution. Je rêve de justice."
"No sueño en absoluto con la revolución. Sueño con la justicia."

Le dijo: Louis Garrel a Serge Kaganski y a Jean-Baptiste Morain.
Imágenes: Google. La del enlace es de Louis Garrel con su chica Valeria Bruni-Tedeschi, en Cannes.
La otra: Portada del disco Bang! Dillinger Girl & Baby Face Nelson (Helena Noguera y Federico Pellegrini).