dissabte, de juny 09, 2007

La madre samurai

Una mañana la madre samurai se despertó sabiendo que el bien y el mal existían. A pesar de su condición de samurai, semejante revelación la hizo sentir muy inquieta.

Entonces llamó a sus hijos y les dijo:

-Cerrad los ojos para ver, respirad sin pensar para ser, sentir el néctar que atraviesa vuestras gargantas y escuchad el sonido que viene de dentro. No puedo engañaros, siempre habrá lobos dando vueltas, pero siempre estará también la luz que ilumina y da vida, el dulce y ácido flujo que sana y el pecho ensanchado por nuestra respiración sagrada.
Y la música, no la olvidéis nunca. La música de dentro y la música de fuera. El silencio como música y el sonido de los pájaros. El sonido de la luz chocando en la frente, el sonido de nuestros pasos pisando y si no pisamos el retumbar del corazón y el fluir de la sangre dentro del cuerpo.

Desde ahora tienen el secreto.

Nunca olvidéis esto queridos amados hijos míos. Cada día que pasa me siento más fuerte y más pequeña, si vamos a seguir aquí entonces esto debemos saberlo.

La madre samurai nunca supo desde dónde habían venido a sí aquellas palabras, aquellos cuatro pulsos de vida revelados. Pero aquella mañana, al despertarse, los supo certeros y sagrados.







Ilustración: "La Rabia" Blanca Hernández.
Pintura y collage sobre madera. (32 x 122 cm.)

Texto: Georgina Roo.

Pueden ver más trabajos de Blanca en:
http://www.flikr.com/photos/57649765@N00/show

y en su web:
http://www.lokomotiv.org/blanca

La exposición de sus xilografías pintadas a mano todavía puede verse en:
Què bec?
c/Daguería, 12.
08001. Barcelona.